martes, 13 de diciembre de 2016

Iberdrola también se enriquece (y contamina) en Estados Unidos


Iberdrola operaba en los Estados Unidos como Iberdrola USA y Energy East, y actualmente como Avangrid en 25 estados. Qué podemos decir que no conozcamos: su modus operandi allá es el mismo que criticamos aquí, aunque muchas veces por ser Estados Unidos a veces nos pase desapercibido. Siempre ensalzan su producción renovable mientras ocultan (o no destacan tanto) su realidad sucia y contaminante. La eólica allá le reporta grandes beneficios, millones de dólares a través de Investment Tax Credits y otros Planes de Estímulo a las energías renovables. Se jactan de poseer allá los parques mayores del mundo, como el de Peñascal (no es para menos: 77.700 hectáreas! más que una ciudad como Madrid! ... lugar de paso de aves migratorias) o ser segunda eólica de Estados Unidos. ¿Pero eso qué es cuando la mayoría de su producción se basa en gas? 


TTIP, CETA y los demás tratados de libre comercio no son más que tratados para dar libertad a las grades transnacionales a operar con libertad en los territorios de los firmantes. Eso siempre es relativo porque deben asumir competencia. De las mayores 50 compañías del mundo 20 son estadounidenses, así que no hay igualdad de condiciones. Pero eso no quiere decir que los grandes emporios de aquí no puedan operar en aquellas tierras. En el actual neoliberalismo eso es posible, esa es la norma, la libertad del mercado, como norma son el producir grandes beneficios, el que sus directivos se enriquezcan, el exprimir a los trabajadores, la utilización de subcontratas obviando sindicatos y derechos, el abuso de sus facturas y las practicas antia-ecológicas. Así tenemos en los Estados Unidos también operando a BBVA, a Repsol (mediante la empresa de fracking Talisman) o a Iberdrola que allá operaba como Iberdrola USA y Energy East, y actualmente como Avangrid en 25 estados.

Qué podemos decir que no conozcamos: su modus operandi allá es el mismo que criticamos aquí, aunque muchas veces por ser Estados Unidos a veces nos pase desapercibido. Siempre ensalzan su producción renovable mientras ocultan (o no destacan tanto) su realidad sucia y contaminante. La eólica allá le reporta grandes beneficios, millones de dólares a través de Investment Tax Credits y otros Planes de Estímulo a las energías renovables. Se jactan de poseer allá los parques mayores del mundo, como el de Peñascal (no es para menos: 77.700 hectáreas! más que una ciudad como Madrid! ... lugar de paso de aves migratorias) o ser segunda eólica de Estados Unidos. ¿Pero eso qué es cuando toda la producción se basa en gas? Porque Avangrid es Berkshire Gas, la Central Maine Power, Connecticut Natural Gas (CNG), Maine Natural Gas, New York State Electric & Gas (NYSEG), Rochester Gas and Electric Corporation (RG&E), Southern Connecticut Gas (SCG), todas son subsidiarias de Avangrid, todas subsidiarias de Iberdrola.

Hasta incluye al gas dentro de su apartado de renovables (Avangrid Renewables Gas Trading)... y recordemos que el gas es un principal causante del cambio climático, pues uno de sus principales componentes, el metano es el más poderoso gas de efecto invernadero.

Recordemos también que uno de los principales orígenes del gas estadounidense es el fracking, una técnica que ha llevado a este país ya muchas zonas a una crisis ambiental y humana sin parangón, y que al mismo tiempo ha contribuido poderosamente al cambio climático a nivel mundial (por el consumo del gas, por las constantes fugas). No encontramos ninguna política de Avangrid-Iberdrola rechazando esta técnica. Es más, encontramos que Avangrid-Iberdrola participa a través de su subsidiaria Berkshire Gas en el gaseoducto de fracking Greenfield. Este gaseoducto está actualmente sujeto a una moratoria gracias a la oposición de activistas como Mothers Out Front (Madres de Frente) o No Fracked Gas in Mass.

De la misma forma, pese a ser una sociedad con un nivel adquisitivo alto, es conocido las bolsas de pobreza. Iberdrola allá también (como en el estado, como en Guatemala, como en Brasil, como en el Reino Unido, etc) fue denunciada por cobrar una tarifa excesiva y clientes suyos presentaron un recurso al regulador eléctrico de Estados Unidos (FERC).

Este pasado abril los tribunales de Washington condenaron a Iberdrola y Shell por sobre-cargar las facturas de consumidores en California durante la crisis energética de este estado entre 2000-2001, con 1000 millones de dólares. Según el juez que llevó el caso ambas compañías manipularon a los oficiales del gobierno en la negociación sobre convenios eléctricos. Iberdrola cargó 371 millones de dólares de más. La sentencia obligó a ambas compañías a pagar 7.700 millones de dólares, devolver el dinero de los clientes estafados y re-establecer la tarifa a su precio.

Por lo demás, las puertas giratorias operan también allá, bien engrasadas: Iberdrola fichó como consejero de Avangrid al ex-presidente mexicano Felipe Calderón, que sin duda tan buenas ventajas ofreció a la energética bilbaina para hacerse con una buena tajada del mercado eléctrico mexicano bajo su mandato.

Ni beneficios para empresas transatlánticas ni para empresas con sede aquí: TTIP/CETA EZ!!